Tai Chi

~

Qigong

El arte de trabajar

con la energía interna

Movimientos lentos y armoniosos, similares a una danza, que integran mente, respiración y cuerpo

El T’ai Chi Ch’uan (comúnmente conocido como Tai Chi) es una práctica suave pero poderosa que se originó en China como arte marcial. Las diversas formas de Tai Chi consisten en movimientos lentos, fluidos y armoniosos que integran mente, respiración y cuerpo, creando una meditación en movimiento similar a una danza.

Hoy en día, el Tai Chi se practica en todo el mundo por sus amplios beneficios para la salud. Ofrece un entrenamiento completo para la mente y el cuerpo, minimizando el riesgo de lesiones, lo que lo hace accesible a personas de todas las edades y niveles de condición física.

El qigong (o chi kung) es una antigua práctica originaria de China para cultivar la salud, la vitalidad y la longevidad. Conocido a menudo como "yoga chino", el qigong combina estiramientos suaves, movimientos fluidos y respiración consciente para despertar y armonizar la energía vital del cuerpo, o chi.

Mediante la práctica regular, el qigong limpia y fortalece los órganos internos, desarrolla el equilibrio, la coordinación y la fuerza general, y alivia la tensión y el dolor crónico. Además, nutre el sistema nervioso y ayuda a concentrarse, relajarse y sentirse más centrado y emocionalmente estable, aportando vitalidad física y calma mental a la vida diaria.

Tai Chi Chuan

Qigong

El tai chi y el qigong son perfectos para quienes buscan un ejercicio suave y de bajo impacto que no solo mejore el equilibrio y la salud física, sino que también fomente el bienestar emocional, reduzca el estrés y cultive una sensación de calma y atención plena en la vida cotidiana.

Dale una oportunidad al tai chi

Tai chi en tu silla

Una práctica de bajo impacto para todos

El tai chi sentado te ofrece los movimientos más beneficiosos del tai chi y el qigong, totalmente adaptados para practicarlos de forma segura sentado en una silla.

Durante más de 20 años, he trabajado con clientes de todas las edades que buscan una forma segura, agradable y efectiva de hacer ejercicio. Practicando qigong y tai chi he visto transformaciones increíbles: personas que se recuperan de cirugías en un plazo asombroso, que llegan a controlar el dolor crónico o la depresión, y que superan lesiones, han recuperado fuerza, movilidad, confianza y una renovada sensación de bienestar.

No esperes más para comenzar tu camino hacia el bienestar y una vida más sana y plena. Conozcámonos y descubramos cuáles de estas prácticas te beneficiarán más.

Esta práctica está diseñada para personas con movilidad reducida, salud delicada o con problemas de equilibrio. Incluso si padecés artritis, una lesión de rodilla, una cirugía reciente o simplemente no te sentís seguro con los ejercicios de pie, podés fortalecer tu cuerpo, mejorar tu flexibilidad, aumentar tu rango de movimiento y mejorar tu bienestar general. El tai chi y el qigong sentados permiten experimentar los beneficios físicos, mentales y emocionales de estas prácticas, independientemente de tus limitaciones físicas.

Estudios recientes publicados en la Revista de la Sociedad Americana de Geriatría concluyen que el tai chi y el qigong son técnicas muy eficientes para prevenir lesiones por caídas en adultos mayores, una de las principales causas de muerte traumática en esta población etaria. Numerosos otros estudios de universidades y centros médicos de todo el mundo también confirman los beneficios de estas prácticas para diversas afecciones, como enfermedades cardiovasculares, hipertensión y osteoartritis.

“El tai chi suele describirse como ‘meditación en movimiento’, pero bien podría llamarse ‘medicina en movimiento’. Un creciente número de investigaciones rigurosas está presentando argumentos convincentes a favor del tai chi como complemento del tratamiento médico convencional para la prevención y rehabilitación de muchas afecciones comúnmente asociadas con la edad”.

Harvard Medical School

Si has escuchado a alguien decir que “el Tai Chi es demasiado difícil”, “aburrido” o “requiere demasiada dedicación”, date la oportunidad de experimentarlo bajo mi guía. Siempre les recuerdo a mis estudiantes que los únicos que no se benefician del tai chi o el qigong son aquellos que abandonan; todos los demás descubren con su práctica mayor fuerza, mejor equilibrio y calma.